El Real Madrid lleva más de un año ganando partidos sin convencer a nadie.
Sobrevive por talento, por individualidades, por momentos aislados.
Pero tarde o temprano aparece un rival que no perdona.
Y ese rival llega el miércoles.
Un equipo sostenido por talento
El Real Madrid llegó a Balaídos con diez bajas. Podría ser un gran pretexto para explicar lo mal que jugó el equipo. El problema es que incluso con todos disponibles, la sensación suele ser la misma.
Una vez más, Thibaut Courtois y Aurélien Tchouaméni sostuvieron al equipo. La temporada de ambos está siendo enorme. Sin Courtois probablemente recibiríamos muchos más goles, y sin Tchouaméni el mediocampo directamente desaparecería.
Aurélien suma tres MVP consecutivos y está cargando al equipo junto al portero belga.
También fue muy buena noticia el regreso de Ferland Mendy. Con todos sus problemas físicos, volvió a jugar por primera vez desde Enero y lo hizo MUY BIEN. Se extrañaba ver así al mejor lateral defensivo del mundo.
Y cuando parecía que el partido terminaría en otro empate gris, apareció un gol de Federico Valverde en el último minuto tras recuperación de Manuel Ángel para mantener con vida al menos por ahora la lucha por La Liga.
Pero el patrón se repite:
Este equipo sobrevive por talento. No por funcionamiento.
La semana pasada hablábamos de un equipo sin director.
Y la película sigue siendo exactamente la misma.
El miedo de Arbeloa
Arbeloa parece haberse casado definitivamente con el 4-4-2 en defensa y el rombo en ataque. El sistema rara vez cambia, y solo en momentos de urgencia aparece un 4-3-3 en los últimos minutos.
Tampoco creo que todo lo que está pasando sea culpa suya. El problema del Madrid viene de antes. Pero debo admitir que su trabajo hasta ahora no me ha convencido.
Contra el Celta volvió a aparecer algo que preocupa: el miedo a cambiar. El equipo siguió jugando con cuatro mediocampistas incluso cuando el empate era casi lo mismo que perder.
Y hubo otra decisión difícil de entender: el Madrid jugó prácticamente sin delantero. Brahim entró al 11 titular por Gonzalo, pero ni él ni Vinicius ocupaban el área. Ambos se abrían constantemente y el equipo atacaba sin referencia ofensiva.

La imagen muestra las posiciones promedio del Real Madrid contra el Celta. No había nadie fijando a los centrales rivales. El jugador más cercano al área era Arda Güler.
Para un equipo como el Real Madrid, eso es difícil de justificar.
Un equipo que no genera nada
El partido se jugó el día en que el Real Madrid cumplía 124 años. Y aun así, ni siquiera una victoria logró borrar la sensación incómoda que dejó el equipo.
Este Madrid es un equipo difícil de disfrutar. No controla los partidos, pero lo más preocupante es que tampoco genera fútbol.
En Balaídos tuvo una sola gran ocasión en 90 minutos, el poste de Vinicius. Nada más. El primer gol fue una genialidad de Tchouaméni. El segundo, pura fortuna.
Ganamos, sí. Pero la sensación fue extraña. Pasé todo el fin de semana con un sabor muy agridulce. Antes esperaba los días de partido con ansiedad. Ahora me emociono al inicio… y veinte minutos después ya siento el partido pesado.
Puede sonar dramático, pero la realidad es que hace mucho tiempo que este equipo dejó de disfrutarse.
No solo dejaron de generar fútbol.
Tampoco generan ilusión.
La energía de la cantera
En medio de todo lo negativo, hubo algo que sí cambió el ritmo del partido: la entrada de los canteranos.
Thiago Pitarch, Manuel Ángel y Palacios entraron con algo que este equipo muchas veces parece haber perdido: energía.
Thiago jugó los 90 minutos y lo hizo muy bien. Sin tener el dato exacto, da la sensación de que fue uno de los jugadores que más corrió en todo el campo. Manuel Ángel entró al minuto 90 peleando cada balón y de una de esas recuperaciones nació el gol salvador del partido. Palacios también dejó muy buenos minutos, con buena lectura del juego y buenas combinaciones.
Los canteranos no cambiaron el sistema ni solucionaron los problemas del equipo. Pero sí recordaron algo importante: en el Real Madrid hay cosas que deberían ser innegociables:
Competir
Pelear cada balón
Morirse por la camiseta
Mucha gente dice que Arbeloa está apostando por la cantera. La realidad es otra: jugaron porque había diez lesionados y en la banca prácticamente no había nadie más que canteranos.
Eso no quita algo evidente: cuando entran, compiten. Y si el fútbol también es meritocracia, deberían tener más minutos.
Y ahora llega el rival que no suele perdonar nada…
El examen: Manchester City
El historial entre Real Madrid y Manchester City refleja lo que ha sido esta rivalidad en los últimos años: equilibrio total.
5 victorias para cada uno.
5 empates.
25 goles del Madrid.
26 del City.
Más parejo, imposible.
Pero el contexto de este partido es distinto.
El Real Madrid ha logrado sacar adelante muchos encuentros esta temporada, sobre todo contra rivales menores. A veces por talento, a veces por momentos aislados. De alguna manera el equipo ha encontrado la forma de sobrevivir.
Contra el Manchester City eso rara vez es suficiente.
Hay un problema que lleva más de un año persiguiendo a este equipo: el mediocampo. Desde la salida de Kroos, el Madrid perdió el control de los partidos. Hoy es un equipo que rara vez domina el ritmo del juego.
Y eso es exactamente lo que el City hace mejor que nadie.
Los equipos de Guardiola controlan los partidos desde el mediocampo. Manejan los tiempos, mueven al rival, y te obligan a correr detrás del balón durante largos tramos.
Si el partido se juega ahí, el City puede ahogar al Madrid.
Hay algo que preocupa especialmente: la presión alta. El Madrid ha mostrado muchas dificultades para sacar el balón jugado. No se ven mecanismos claros, ni automatismos, ni una estructura que ayude al equipo a superar esa presión.
La única salida posible puede ser el contragolpe con Vinicius Jr.
Pero para llegar a ese escenario primero hay que sobrevivir a la presión.
Y contra el City, perder el control del partido suele pagarse caro.
Las bajas que complican todo
El Real Madrid llega a esta eliminatoria con muchas bajas importantes.
Kylian Mbappé
Jude Bellingham
Rodrygo Goes
Éder Militão
Dean Huijsen
David Alaba
Dani Ceballos
Álvaro Carreras
Eduardo Camavinga (duda)
Raúl Asencio (duda)
Son ausencias muy pesadas para cualquier equipo.
Pero si somos honestos, los problemas más grandes del Madrid no empiezan ahí. Incluso con la plantilla completa, el equipo ya venía jugando mal.
Eso no significa que las bajas no importen. Tener disponibles a jugadores como Mbappé, Bellingham o Rodrygo siempre aumenta las posibilidades de competir, porque estamos hablando de futbolistas generacionales.
La ausencia de Rodrygo, además, duele especialmente en una eliminatoria como esta. Siempre ha sido uno de los jugadores que mejor le compite al Manchester City.
Lamentablemente su lesión lo tendrá fuera al menos ocho meses, lo que también significa que se perderá el próximo Mundial.
Desde aquí solo queda mandarle fuerza y desearle una pronta recuperación.
Jugador de la semana
Aurélien Tchouaméni
Tres MVP consecutivos. Dos golazos en sus últimos tres partidos. Dos veces consecutivas mejor jugador de la semana en EN FRIO.
Recupera balones, sostiene al mediocampo y en muchos momentos parece el único que logra darle algo de equilibrio a este equipo.
Junto con Thibaut Courtois, está siendo los jugadores más constantes del Real Madrid esta temporada.
Las últimas semanas de Aurélien han sido espectaculares.
El examen que lo puede cambiar todo
Espero que este equipo reaccione y tenga una de esas noches mágicas de Champions League.
Porque si algo sabemos del Real Madrid es que en Europa siempre aparece algo difícil de explicar.
Este equipo ha mostrado muchos problemas durante toda la temporada, pero también tiene algo que no se puede ignorar: talento de élite.
Una victoria contra el Manchester City puede cambiar muchas cosas.
Durante meses el Madrid ha evitado el examen.
Ahora llega uno de los profesores más exigentes de Europa.
✍🏻 MT | Madrid Total
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